POEMARIO: poemas de Guerra

Andrew Farkas . news . giapponesesushi.com

Мои стихи на испанском в переводах Irina Riot.

Elena Zaslavsky (Lisichanks, 1977) es poeta, periodista y figura pública. Actualmente vive en Lugansk. Ha escrito cuatro libros de poesía, es articulista en varios medios y editora de un periódico en Lugansk para la Academia Estatal de la Cultura y las Artes. Su nombre ya figura en la Antología  «15 siglos de poesía rusa», que se publicó en Moscú .

POEMARIO

Poemas de Guerra

Pan negro
3.5.2014

Durante mucho tiempo no hubo problemas. Mucho.
Durante mucho tiempo no hubo guerra. Mucho.

Los niños tuvieron tiempo de crecer,
los nietos tuvieron tiempo de crecer.
Los bisnietos no han tenido tiempo, aún.

Y el hijo dijo: «Me marcho. Lo siento».
Y el nieto dijo: «Yo también. Déjame ir «.
Y los bisnietos ya estaban crecidos.

Y de nuevo fluía la sangre caliente.
Y la patria se desgarra.
Y se tornaron hermano contra hermano, uno contra otro,
Y manaba leche negra de los senos.
Y la sangre era negra en los corazones,
Como la antracita, nuestro carbón de Krasnodon.
El último estrato. Desde las entrañas inaccesibles.
Arriba del mismo infierno.
La Historia quiere cambios
Y fría, fría, fría piedra negra de molino.

Nos convertimos en el pan negro de la guerra,
Nosotros, que éramos dorado grano.

En la barricada principal
5.8.2014

En la barricada principal
en el blanco Balaklava
Mira su muerte.
Y ella, que se había vestido toda
de rojo sangre como el carmín,
Le dijo: «Ven a mí.
Como te amo, te amaré,
Te besaré, seré clemente,
te sacaré de aquí,
Y olvidarás tu nombre.
te llevaré a mi cama cojeando,
mi cama cubierta de rosas,
te acostaré en ella,
Y te olvidarás de todos
«.

Pero hasta entonces, él es mi soldado,
el que apunta al enemigo.
Hay muerte en sus ojos,
A la luz de sus pupilas dilatadas.

*Balaklava es un río en Crimea. Pero paradójicamente, también significa Pasamontañas.

Estos rusos
3.6.2014

Estos chicos rusos no cambian:
Guerra, revolución, «ruleta rusa».
Morir es no llegar a viejo
En los siglos XIX, XX,
en el siglo XXI.

A estas chicas rusas no les cambian:
Esposa decembrista, enfermera.
Amar y guardar,
Mientras su corazón revolotea en el pecho,
En los siglos XIX, XX,
en el siglo XXI.

Tú eres mi niño ruso:
La guerra, la milicia,  morir por tu país.
Nada cambia,
Nada cambia.
Los demonios saltan,
Y los ángeles están esperando en el umbral de la eternidad.

Soy tu chica rusa:
La Cruz Roja, un vendaje blanco, alcohol puro.
te protegeré

de lo inhumano

con mis plegarias.
Y llega la primavera, brotan los manzanos,
Cantan sobre la vida y desprecian las cenizas,
Y así, ellas, -ortodoxas,
rusas,-  tras la oración, alzan sus rodillas.

Fronteras
7.7.14

Compartimos una frontera.
La línea del frente. La línea de la vida.
Soñamos con la otra,
Esto es todo lo que nos queda ahora.
Yo no olvido…
Pero una vez más — una vez más —
La comunicación se corta en el móvil,
Queda por conexión el corazón.
Ni el perdón, ni la venganza,
Sólo el dolor crucifica su pecho,
Ya nada queda de la vía del tren,
Sólo queda la Vía Láctea.
Y las estrellas que brillan en el cielo,
Tras los puentes reventados,
Vuelo hacia ti para saber
Que has llegado alto.

Y la guerra repartió nombres.
08/24/2014

Y comenzó la guerra
A repartir los nombres
De los Héroes.
Y a la Patria…
La hicieron callar
De pena.
El anillo se cayó
En la plumosa hierba
Del campo.
— ¿Cómo llamarte, engrandecerte,
Cómo quieres que te recuerden,
Guerrero?
— Hay muchos nombres brillantes:
Pero se queman en el fuego de la guerra
Muchos nombres,
Pero a cada punto
Hay sangre.
Mamá y papá nos dieron
Muchos nombres famosos.
Entre ellos están los míos.
Si recuerdas cómo te llamas.

Nuestros campos silvestres
03/23/2015

Nuestros campos de amapolas silvestres, del color de la pluma,
Y las trincheras como cinta negra,
Y el cuerpo del soldado que se convierte en un nuevo valor,
Se convirtió en un héroe. A título póstumo.
Nuestros campos de quínoa silvestre y de ajenjo,
exuberantes, cortando el viento,
Plantamos una cruz al lado de los hoyos
Y tenemos nuevas leyendas.
En nuestros campos silvestres de grises cenizas,
con ramos de negros tallos,
Junto a nosotros, aquí, yacen nuestros enemigos,
En nuestra tierra de estepa, en el Donbass.
Nuestros campos de amapolas silvestres, pero del color de la pluma,
Y trincheras como cinta negra
Y somos todos uno, aquel que dio su vida
Para alcanzar nuestros estándares de Victoria.
 

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